No me gusta el Update Manager de Gnome. Es una aplicación que se inicia cada vez que comenzamos una nueva sesión y nos recuerda las actualizaciones de software que tenemos pendientes. Me parece una aplicación bastante molesta. Normalmente, cuando encendemos el ordenador, tenemos claro lo que queremos hacer con él (navegar por internet, ver el correo electrónico, escuchar música, arreglar con Gimp las fotos que nos han salido mal, etc.). Las actualizaciones pueden ser necesarias para el buen funcionamiento del Sistema, pero no son lo que tenemos en mente hacer cuando encendemos el ordenador. Un programa que le dice al usuario que las necesidades del Sistema son más urgentes que las suyas resulta fustrante.
Además no esta pensado para ser utilizado con la versión Testing de Debian, que es la que yo uso. Ya que hay algunas actualizaciones que requieren hacer un dist-upgrade, algo fácil de hacer con Synaptic, pero que no se puede hacer con Update Manager. Y, a veces, hay conflictos entre las dependencias, de modo que actualizar una determinada aplicación puede exigir desinstalar otras. En estos casos Synaptic, para evitarnos problemas, ignora esas actualizaciones, pero Update Manager insiste en recordarnos que las tenemos pendientes.
Para librarme de él, sin desinstalarlo, lo que hice fue ir a Sistema > Preferencias > Sesiones. Allí me apareció una lista con diversos programas (applets, daemons…) que se inician con cada sesión de Gnome. Desmarqué la casilla en la que ponía Update Notifier. Y ahora ya no se me inicia el Update Manager cada vez que abro una sesión.
Para mantener el sistema actualizado, en cuanto tengo un momento libre, abro Synaptic. Hago click en recargar, para que se actualice la lista de paquetes, luego hago click en Marcar todas las actualizaciones y finalmente doy a Aplicar. Dejo el ordenador funcionando y me voy a hacer otras cosas. Para cuando vuelvo ya lo tengo todo actualizado. Fácil y cómodo. Sin necesidad de tener un programa permanentemente activado, que me este avisando continuamente de las actualizaciones pendientes.


