Unir archivos usando el comando cat (y dividir con split)

Puede que alguna vez al bajar algún archivo de Internet os hayáis encontrado con que éste está dividido en varias partes. Y que, para juntar esas partes, os indican que tenéis que instalar tal o cual programa, que naturalmente es solo para Windows.

Antes de que os pongáis a buscar algún programa equivalente os recomiendo que probéis a usar el comando cat. Se trata de un comando de bash que se utiliza para concatenar y mostrar archivos. A mí me ha funcionado y es muy fácil de usar.

Vamos a verlo con un ejemplo. Supongámos que tenemos un archivo dividido en varias partes: Ejemplo.avi001, Ejemplo.avi002, Ejemplo.avi003. Abrimos una terminal en el lugar en el que se encuentran los archivos divididos y escribimos:

cat Ejemplo.avi* > Ejemplo.avi

El comando cat nos creará un nuevo archivo, llamado Ejemplo.avi, que será el resultado de la unión de todos esos archivos.

El símbolo * es un comodín. Indica al comando que busque todos los archivos que contengan Ejemplo.avi seguido de cualquier grupo de caracteres. En lugar de usar el comodín podríamos escribir el nombre de todos los archivos divididos, uno detrás de otro, y el resultado sería el mismo. Pero, claro, con el comodín es mucho más rápido.

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Puede que algunos ahora os preguntéis ¿Y si queremos hacer el proceso inverso: dividir un archivo grande en otros más pequeños? Bien, pues para hacer eso usaremos otro comando: el comando split.

Veamoslo con un ejemplo. Tenemos un archivo llamado Ejemplo.avi que ocupa 500 Megas y queremos dividirlo en archivos más pequeños de un tamaño igual o infierior a 200 Megas. Abrimos la terminal en el lugar en el que se encuentra el archivo original y escribimos:

split -b 200M -d Ejemplo.avi Ejemplo.avi.cacho

Obtendremos varios archivos llamados Ejemplo.avi.cacho00, Ejemplo.avi.cacho01, Ejemplo.avi.cacho02. Los dos primeros ocuparan 200 Megas, el último 100 Megas.

La explicación: La opción -b se usa para indicar el tamaño de los archivos a obtener, la M después del número indica que el tamaño es en Megas. La opción -d se usa para que los sufijos sean numéricos en lugar de alfabéticos. El primer nombre que se escribe es el del archivo origen, el segundo es el que tendrán los archivos divididos. Naturalmente a los archivos divididos podemos ponerles el nombre que queramos. Si lo deseamos podemos ponerles el mismo nombre que el archivo original o incluso podemos no ponerles ningún nombre, aunque esto último no resultaría muy práctico (si queréis podéis probarlo y ver que ocurre).

Recordad que, en consola de texto, si el nombre de un archivo contiene espacios en blanco hay que escribirlo entre comillas.

Y, como siempre, si queréis más información usad el comando man.